En Afganistán, los talibanes ordenaban el regreso de los niños a la escuela pero prohibían el regreso a las niñas y a las maestras. La vulneración de los derechos de las niñas y mujeres en Afganistán está evidenciando la necesidad de seguir dedicando un día a conocer la situación que viven las niñas en cada rincón del mundo por el hecho de ser niñas. ⁠

Las niñas, en prácticamente todo el planeta, siguen siendo socializadas en el mandato de ser para otros. Unas veces, este mandato es muy directo y otras veces se hace de forma menos evidente: aunque se haya conseguido la igualdad formal, las desigualdades y violencias se ejercen de forma mucho más sutil y normalizada, cosa que dificulta su identificación.⁠

La vulneración de los derechos de las niñas y mujeres en Afganistán está evidenciando la necesidad de seguir dedicando un día a conocer la situación que viven las niñas en cada rincón del mundo por el hecho de ser niñas. ⁠

En el segundo sexo”, Simone de Beauvoir se hacía esta pregunta:

“¿Qué significaba ser mujer?”

La filósofa encontró la respuesta en el concepto de ALTERIDAD. Esta idea explicaba como el hombre definía a la mujer en relación a él. Por lo tanto, ser mujer no significaba ser una persona autónoma, sino LA OTRA. Y, en el imaginario patriarcal, las otras no tenemos un lugar social y, por consiguiente, somos NO LUGARES.

Ser mujer no significaba ser una persona autónoma, sino la otra. Y, en el imaginario patriarcal, las otras no tienen un lugar social y, por consiguiente, son no lugares.

Pero cuando a la situación de ALTERIDAD les sumamos la constante COSIFICACIÓN de las mujeres, la problemática se agrava mucho más.

¿Cuántas veces al día vemos niñas y mujeres reducidas a la categoría de objeto, sin ser tratadas como seres con plenos derechos?

Uno de los espacios dónde tiene lugar esta alteridad y cosificación es, sin duda, los medios de comunicación. ¿Cuál es el mensaje que reciben las niñas en este medio? Que lo más importante es su aspecto y que su valor depende de éste. Y no olvidemos que a los niños y chicos les llega el mismo mensaje de ellas, reforzándose así la jerarquía entre mujeres y hombres. Estos mensajes nos lo dicen la publicidad, el cine, los programas de televisión y los videojuegos. Hagan lo que hagan las chicas, sean cuales sean sus éxitos, su valor sigue dependiendo de su aspecto y se les anima a adaptarse a los ideales de los hombres. ⁠

Si miramos el mundo con otros ojos y con más empatía, veremos cómo es de urgente cambiar el cuento.⁠

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