Sí, no, sí, no...

Llega el verano y, después de meses de hibernación y de confinamiento, las ganas de salir (en la mesura de lo posible y permitido) y de vivir la vida, empiezan a crecer. Disfrutar de la vida y del amor, ¿por qué no?! Total, la vida son cuatro días y tenemos que vivirlos al máximo. Y con esta intensidad también vivimos las relaciones afectivas. Un amor pasional, divertido, aventurero, libre, sin complicaciones ni dependencias. Porqué la vida ya es lo suficientemente complicada como para que también lo sean las relaciones. Y si no me llena, si no cumple las expectativas, ya encontraremos a otro. Buscamos la perfección o aquello que hemos idealizado, y si no es lo esperado, ya encontraremos a otro. Es el consumo de las relaciones con obsolescencia programada en la constante búsqueda de la perfección. Una perfección que hemos visto en muchas películas, cuentos, novelas…

Sabemos mucho antes de estar enamoradas qué es lo que debemos sentir: nerviosismo, ansiedad, mariposas en el estómago,… Pero si nuestros sentimientos no encajan en lo que supuestamente debería ser la emoción de estar enamoradas, si no perdemos la cabeza, decidimos que quizás no nos llena lo suficiente y lo desechamos por otro que probablemente será mejor.

Nos encontramos en una sociedad donde la libertad individual lo imprime todo, también las relaciones. Si nos exige demasiado, no pasa nada, la cambio por otra porque el mercado es muy amplio. Pero el mercado del amor también es desigual, como todo en la vida de las mujeres.  La educación sexual de las mujeres ha potenciado las emociones y el romanticismo y ha inhibido el deseo. Pero no solo el deseo sexual, sino también el deseo de explicar con claridad qué deseamos o que queremos. El problema es que hacer valer nuestra opinión, no siempre está bien visto, y tras ella los calificativos aparecen a raudales: exigente, histérica, agobiante (busca el compromiso), solterona, pesada y un largo etcétera.

De hecho, las mujeres hemos aprendido a postularnos, a ser deseables para los hombres y a ocultar aquello que la sociedad –el patriarcado- considera defectos. Y sí, también vivimos encuentros esporádicos, sin compromiso, sin ataduras, pero la diferencia es que quizás estos encuentros para nosotras no siempre acaban como desearíamos. Porque esta libertad individualista donde consumimos lo que queremos, también los cuerpos, no es neutral (el capitalismo nunca es neutral). Hablamos de libertad y autoestima como si ésta fuera independiente de cualquier eje de desigualdad (género, origen, clase social, etc.), sin condicionamientos o límites. Pero como muchas cosas en este mundo, los mensajes que nos llegan están vacíos de contenido y significado, y todo aquello que consigues es porque has luchado por ello y te has hecho a ti misma sin la ayuda de nadie. Debes ser fuerte, independiente, libre, autónoma y con alta autoestima (como mujer empoderada) y no entregarse demasiado, ni ser vulnerable. Pero aquí, ¿Dónde cabe la empatía, los sentimientos, la compasión o al menos, preocuparse por cómo está la otra persona? Y esto no quiere decir seguir los mandatos de género, sino no perder unos valores que deberían ser fundamentales en cualquier tipo de relación afectiva (de pareja –estable o esporádica-, de amistad, familiar…). Pero parece que mostrar cierta preocupación puede ser síntoma de dependencia emocional, de querer algo más en la relación, de estar creando algún vínculo que pueda restringir la libertad.

Las mujeres hemos aprendido a postularnos, a ser deseables para los hombres y a ocultar aquello que la sociedad –el patriarcado- considera defectos.

Pero ¿Cómo podemos gestionar esta diversidad de mensajes las mujeres? Se están reforzando ideas románticas que parecían antiguas, mezcladas con mensajes de una supuesta libertad sexual, más una autocosificación sexual normalizada y justificada (¡Salen en estos vídeos porque quieren! ¡Nadie les obliga a hacerlo!), con un elevado consumo de pornografía basada en la sumisión y la violencia. Y la verdad es que todo este coctel no termina de encajar con la supuesta autonomía y libertad femenina.

Las mujeres hemos sido socializadas como emocionalmente dependientes, aunque ahora mostrar la intención de establecer algún vínculo no es atractivo, porque es sinónimo de compromiso o de mujer “desesperada”. Y al final todo es una locura, porque por mucha libertad que pretendamos tener, la lacra de acabar siendo una mujer soltera o una mujer sin hijos pesa demasiado. Y como bien dice Tamara Tenenbaum, nos persigue el terror a convertirnos en esas mujeres que la sociedad mira como parias, el pánico a ser una mujer sola rodeada de gatos. Y es un terror más que añadimos a la lista de miedos que ya tenemos las mujeres y que hemos interiorizado casi sin cuestionar. Y así, sin darnos cuenta, asumimos nuestro papel como mujeres, pensando que nuestra elección está libre de tenazas sociales y culturales. Queremos ser bellas para nosotras mismas, no porque haya en esta sociedad un culto a la juventud y a la belleza, especialmente enfocado a las mujeres, que, como dice Tenenbaum, nos hace sentir que una vida sexual o sentimental es casi imposible una vez que pasamos cierta “fecha de vencimiento”.

Las mujeres hemos sido socializadas como emocionalmente dependientes, aunque ahora mostrar la intención de establecer algún vínculo no es atractivo, porque es sinónimo de compromiso o de mujer “desesperada”.

Por qué, el hecho de preocuparse por la otra persona, de dar valor a los cuidados, el querer construir una relación (y no solo amorosa) basada en la calidez, en la solidez, ¿es caer en el mito del amor romántico? O ¿es el no querer construir relaciones basadas en la precariedad, en la superficialidad?

Imagen de Sammy-Williams


Cultura de la violación

“No uso condón y engaño a las chicas diciéndoles que soy estéril”. ⁠

¿Qué hay detrás de las palabras del tiktoker Naim Darrechi?⁠

La CULTURA DE LA VIOLACIÓN es un concepto que explica cómo en una cultura se normaliza y naturaliza la violación como algo que forma parte de la vida cotidiana, de la sexualidad y que se está propagando desde hace unos años a través de las redes sociales.

Pero, ¿Qué hay detrás de la violencia sexual?

Hay una sociedad desigual entre mujeres y hombres que permite y tolera la violencia machista como lo que confesó Naim Darrechi entre risas y con la complicidad del entrevistador, el Youtuber Mostopapi.⁠

DETRÁS DE las palabras del tiktoker hay la “percepción” de que los hombres tienen derecho a ciertos privilegios sobre las mujeres como presionar o engañar para obtener placer sexual y pensar que no es violencia sexual.⁠

DETRÁS DE esta “percepción” de privilegio sobre los cuerpos y la sexualidad de las chicas hay el aprendizaje de un tipo de sexualidad masculina de los hombres cisheterosexuales relacionada con el poder y con tener el derecho a controlar la sexualidad femenina. Además, hay una reiterada cosificación de las chicas, que son percibidas como objetos junto a ideas de superioridad de los chicos sobre las chicas.⁠

El caso del Tiktoker es una muestra de cómo se producen la mayoría de violencias sexuales. El 85% de éstas se producen en entornos supuestamente seguros, donde no se utiliza ni el consentimiento ni el deseo como requisito básico.⁠

Es URGENTE el trabajo con CHICOS con la finalidad de empoderarles a establecer relaciones igualitarias y no violentas. Es necesario trabajar con los chicos para que hablen y puedan tomar conciencia que la sexualización de las chicas, las bromas sobre las violaciones y la violencia sexual no son inocuas y no deben ser toleradas. En realidad, muchos chicos no aprueban la violencia, pero piensan que los demás sí lo hacen y por este motivo callan. ⁠

Es URGENTE que hablen, que digan que están en contra de la violencia y que actúen ante situaciones como éstas.⁠


La cosificación de las mujeres, una violencia muy normalizada y peligrosa

Hoy hemos estado en un centro de educación secundaria y hemos analizado diferentes vídeos musicales de Youtube que han propuesto preadolescentes de 12 y 13 años. Se trata de música que conocen bien y les propongo que se fijen en cómo son ellas y ellos físicamente, de carácter, cómo visten, qué actitudes tienen y, sobre todo, cómo se relacionan, si desde un plano de igualdad o de dominación/subordinación.

Hemos analizado los modelos de masculinidad y de feminidad que proponen estos vídeos, hemos comentado si les gustan este tipo de hombres y de mujeres, si les gustaría parecerse o tener amistad con ellas y ellos. Han reconocido que ellos son los protagonistas y ellas están alrededor de ellos y son tratadas como objetos, totalmente cosificadas. Y entonces, les he preguntado:

¿Pensáis que hay violencia en estos vídeos?

Su respuesta ha sido un no rotundo y las frases que más repiten, sobre todo los chicos, han sido que ellas son tratadas así por qué se dejan y cobran por hacer este vídeo. Algunos han dicho que ellas son unas interesadas porque hacen esto por dinero. Hemos seguido compartiendo opiniones y han constatado de que nadie las obliga, ni nadie les apunta con una pistola para aparecer en estos vídeos.

Y aquí radica el peligro de este tipo de violencia que nos pasa totalmente desapercibida –a jóvenes y a gente adulta- porque la dominación que los hombres ejercen sobre las mujeres es asumida como algo natural. La dominación masculina se ejerce sobre los cuerpos de las mujeres, sin violencia física, como por arte de magia. Es una violencia tan interiorizada y normalizada hasta el punto de que ellas aprenden, desde pequeñas y jóvenes, a autocosificarse , pensando que la belleza es el pasaporte del éxito de cualquier mujer. Finalmente les  he remarcado que es muy importante analizar que el fin de que ellas aparezcan en este vídeo que no es otro que complacer sexualmente a los hombres.

Y aquí radica el peligro de este tipo de violencia que nos pasa totalmente desapercibida –a jóvenes y a gente adulta- porque la dominación que los hombres ejercen sobre las mujeres es asumida como algo natural

Si no paramos en algún momento para analizar cómo se exponen a las mujeres, no podremos hablar de las consecuencias que puede tener el hecho de exponer los cuerpos de las mujeres como si fueran trozos de carne resaltando solamente las partes sexuales. Vídeos, películas, videojuegos que relegan a las mujeres a la categoría de cuerpos y objetos para el disfrute y a disposición de los deseos masculinos. Les `pregunté si, en vez de mujeres se expusieran hombres no blancos, ¿qué ocurriría? Y me contestaron que sería racismo y, por lo tanto, no se debería permitir. Por un lado, me alegró ver que saben identificar la violencia racista pero, en cambio, esta intolerancia no se produce cuando hablamos de machismo y de violencia contra las mujeres porque es una de las violencias más normalizadas y toleradas culturalmente.

Y esta tolerancia ocurre porque el bombardeo de mensajes sobre la importancia de que las mujeres resulten sexualmente atractivas está por todas partes y esto hace que normalicemos la VIOLENCIA SIMBÓLICA de la que nos habló Pierre Bourdieu.

De hecho es durante la adolescencia que se interioriza un listado de comportamientos generalizados y permitidos socialmente de cómo los chicos deberían relacionarse con ellas:

  • los chicos desean y las mujeres son deseadas;
  • es de hombres “piropear” a las mujeres desconocidas por la calle;
  • es normal valorar a las mujeres por su atractivo físico, es decir cosificarlas.

Los medios de comunicación cada vez tienen más poder para dar forma a las ideas, a las emociones y a los discursos. Pero, ¿os habéis parado a reflexionar sobre el tipo de mensajes que reciben las chicas y el tipo de mensajes que reciben los chicos?

Después de un análisis profundo, podemos decir que existe un importante bombardeo de mensajes que van en esta dirección:

A ELLAS se les sigue diciendo que la belleza es lo más importante.
A ELLOS se les dice que tienen el poder para acceder a los cuerpos de ellas.

ELLAS pueden acabar creyendo que su valor está en su cuerpo.
ELLOS pueden acabar creyendo también que el valor de una chica está en su aspecto físico y, en consecuencia, esperan que los cuerpos de las chicas sean como los que aparecen en los vídeos de cantantes machistas y misóginos.

¿Qué podemos hacer?

Os proponemos analizar este tipo de mensajes con criaturas y adolescentes con una mirada crítica, pasándolos por un filtro crítico que les permita identificar el machismo. Escucharles y hablarles de valorar a las personas y, en especial, a las mujeres como lo que son:

Las mujeres son seres con derechos y no objetos a disposición de los chicos héteros.

Y también es sumamente importante introducir nuevos valores diferentes a la imagen física. Lo importante es que vean que cada persona es única y que la belleza no solamente tiene que ver con el aspecto físico, también tiene una clara relación con la inteligencia, el carácter, la conducta y la personalidad de cada persona.

COSIFICAR O SEXUALIZAR

Significa atribuir más valora a la persona sexualmente deseable o atractiva. Esto significa que no valoramos a aquella persona por sus cualidades personales o profesionales, sino únicamente por su cuerpo. Cuando cosificamos a una persona, la estamos tratando como si fuera una cosa, le estamos quitando aquello que la hace persona.

En la publicidad  hemos visto a las mujeres expuestas como un mero objeto que debe ser expuesto al lado de herramientas, bebidas alcohólicas, automóviles… es decir, productos que se quieren vender generalmente a los hombres. Os invitamos a hacer una búsqueda por las redes sociales, la publicidad, las películas o vídeos musicales y analizar de qué manera aparecen mujeres cosificadas y analizar las consecuencias que puede tener a la hora de tratarnos.


El aprendizaje del poder en las aulas

Llegamos a las aulas para trabajar las desigualdades de género. Empezamos a hablar de qué es lo mejor y lo peor de ser chico y de ser chica. Seguimos profundizando en qué es un hombre y una mujer, en si encajamos, en qué insultos reciben las personas que no encajan en los modelos de feminidad y de masculinidad y, desde los primeros minutos vamos viendo cómo los chicos buscan miradas y sonrisas cómplices entre sus iguales.

La complicidad masculina o el pacto entre iguales aparece en muchos ámbitos cotidianos. Es una forma más de probar la capacidad que tienen los niños de dominio y que han aprendido desde bien pequeños: imponerse sobre el entorno, sobre todo durante la adolescencia.

Y así se da en muchas de nuestras intervenciones en las que se producen las siguientes situaciones:

  • Los niños son los protagonistas del espacio, lo ocupan, pretenden llenarlo, apropiarse de éste, porque es el escenario donde debe tener lugar su protagonismo, afirmarlo. El espacio es una dimensión a ocupar, a conquistar y forma parte de su afirmación individual entre sus compañeros.
  • Las chicas, en cambio, tienen la sensación que el espacio no les pertenece, no es su escenario. No necesitan afirmar su posesión del espacio porque nadie les ha pedido que lo hagan.

El grupo de iguales es fundamental para demostrar su masculinidad.

Es una forma que tienen los niños de probar su capacidad de dominio y han aprendido desde bien pequeños: imponerse sobre el entorno.

Ritxar Bacete lo llama “homosociabilidad masculina” y se da cuando los hombres se sienten más cómodos entre sí y necesitan obtener el reconocimiento colectivo del poder.

Buscar la aprobación y las sonrisas cómplices del grupo es fundamental para demostrar la masculinidad, su poder delante el resto. La masculinidad debe ser aprobada y exhibida. De esta forma, compañeras y compañeros de clase se encuentran en una posición de subordinación respeto a los dominadores del espacio, que intentarán defender su poder delante de cualquier cuestionamiento.

Se trata de una lucha de poder dentro del grupo:

  • quién es más bueno jugando a futbol,
  • quién domina el espacio del patio,
  • quién es el líder del aula,
  • quién es el que habla y todo el mundo le escucha,
  • quién es capaz de cuestionar más al profesorado o a quién viene a hacer un taller o formación, etc.

Es una constante búsqueda de protagonismo, de centralidad, pero continuamente sometida al desafío del resto de chicos, como explica la socióloga Marina Subirats. Quien domina la escena busca la complicidad masculina, el confort del grupo que le permita y le tolere sus actitudes.

Buscar la aprobación y la sonrisa cómplice del grupo de iguales es fundamental para demostrar la masculinidad, su poder delante del resto. La masculinidad debe ser aprobada y exhibida.

EL APRENDIZAJE DE LA MASCULINIDAD

Aprender a amoldarse en el modelo de masculinidad no es fácil aunque las pautas están muy claras, muy delimitadas y muy consolidadas. Este aprendizaje se aprende a través de la familia, la escuela, las amistades, los medios de comunicación, la publicidad…

Pararos a pensar en vuestro entorno y seguramente encontraréis muchos mensajes o conductas violentas protagonizadas por hombres. El grado de identificación con el modelo masculino hegemónico es tan elevado y aparece de forma tan inconsciente que la percepción de qué es violencia machista y que no queda totalmente desvirtuado:

  • Lo es una actitud que cosifica a las mujeres o las sexualiza.
  • Lo es creer que tienen derecho a opinar sobre el cuerpo de una mujer desconocida por la calle.
  • Lo es acercarse demasiado  al cuerpo de una mujer en un autobús a una mujer.
  • Lo es dar un beso a una chica que ha bebido más de la cuenta.
  • Lo es tocar el culo de una chica en una discoteca.
  • Lo es el control y los celos.

La naturalización de la desigualdad y el desequilibrio allana el camino a la violencia, y a la vez, esta misma violencia ayuda a mantener esta desigualdad. Es un círculo vicioso. La violencia está por todos lados, y a veces puede ser algo que es visto como insignificante como una pelea en el patio con la excusa de que son “cosas de niños”. Pero sabemos que la cosa no queda allí, sino que la sombra de la violencia es muy alargada, y se reproduce a lo largo de muchos momentos cotidianos:

  • El dominio y el control del patio.
  • El dominio y el control de determinados espacios educativos: los bancos, una parte del pasillo, las mesas del aula, algunos espacios alrededor del instituto, etc.
  • Una agresión verbal en el aula.

Este aprendizaje diario legitima la violencia como una forma de interacción, donde quedan excluidas:

  • las emociones
  • la empatía
  • la muestra de vulnerabilidad

Todo aquello que pone en duda la masculinidad, supone una amenaza terrible. Por este motivo los chicos no pueden permitirse:

  • mostrar emociones
  • ser tolerantes
  • ser agradables
  • mostrar afecto hacia un amigo
  • ser cariñoso
  • llorar

¿Qué les ocurre a los chicos que muestran este tipo de emoción? Reciben el rechazo y el castigo de su entorno través de insultos como nenaza, marica, gay, gallina… y la exclusión del grupo.

Todos estos elementos son esenciales para una nueva masculinidad, quedan relegados e ignorados, porque no forman parte de la identidad de masculinidad hegemónica y de cómo debería ser un hombre de verdad.


Acoso sexual en el mundo de la interpretación

ENTREVISTA A MIREIA CASADO, ACTRIZ

En el mundo del teatro y del cine, tal como pasa en otros ámbitos laborales, las violencias machistas han estado muy normalizadas hasta que muchas actrices han empezado a alzar sus voces para explicar las experiencias de acoso y de abusos sexuales y han dicho “NO ÉS NORMAL”. Hacía tiempo que queríamos mostrar la entrevista completa que le hicimos para que conocierais todo lo que nos contó.

He encontrado muchas actrices en la misma situación que yo, que han vivido situaciones parecidas a las mías y pensamos que no es justo que esto pase. No debería ser normal.

No es que yo haya tenido mala suerte y que solamente me haya pasado a mí. Es que nos pasa a todas.

¿Nos puedes explicar qué tipo de violencia machista has sufrido en el mundo del teatro?

En el mundo del teatro he sufrido muchos tipos de acoso:  aguantar comentarios sobre mi físico, se han metido en mi peso -como si ésto pudiera influir en mi personaje- y compañeros que cuando se han tenido que hacer escenas delicadas -tipo escenas íntimas- o en concreto un caso de una escena de violación, poco antes de salir a escena me dijo “que ya tenía ganas de hacer nuestra escena de la violación”. Esto me creó un momento muy difícil para interpretar aquel día.

En otra ocasión, en una empresa de espectáculos, uno de los colaboradores aprovechó para refregarse conmigo cuando tenía al público delante y no me podía defender. Cuando le dije al encargado me contestó que “qué podía hacer y que lo hablara con él”. Como si fuera tan fácil hablar con tu acosador. Dejé el trabajo porque nadie hizo nada y los comentarios machistas eran constantes. A parte, cobraba la mitad que mi compañero masculino haciendo las mismas horas y me llegó a decir que él cobraba el doble porque era imprescindible y yo no.  Sin embargo, los comentarios del público sobre el espectáculo valoraban más mi trabajo que el suyo. Pero en aquella empresa mandaban los hombres.

Hay algunos montajes bastante famosos que os sorprenderíais. Yo y muchas actrices hemos tenido que aguantar muchos comentarios fuera de lugar sobre nuestra vida sexual, incluso insinuaciones por parte de directores y de compañeros que, como son más famosos que tú y más importantes te las aguantas. I NO ES NORMAL.

¿Puedes explicarnos alguna vivencia de cuando estabas estudiando?

Cuando empecé a estudiar en el Aula Muncipal de Teatre de Lleida, uno de los profesores – que acabó siendo el director del aula- era claramente un abusador. Cometía abuso de poder y abuso con ni chicas menores de edad. Utilizaba juegos para hacer contacto innecesario con las alumnas: lamernos, darnos besos, susurrarnos a los oídos, comentarios sexuales fuera de lugar… con chicas de 14, 15, 16 años.

En mi caso no hubo abuso sexual pero sí abuso de poder y aquella experiencia me ha afectado bastante el resto de mi vida. Ha sido denunciado hace relativamente poco y uno de sus compañero, pero nosotras no olvidaremos los malos años que pasamos en el aula y que aguantamos, todavía no sé por qué.

Cuando empecé a estudiar en el Aula Muncipal de Teatre de Lleida, uno de los profesores -que acabó siendo el director del aula- era claramente un abusador. 

Una de las situaciones más violentas fue cuando teníamos que hacer viaje con la compañía juvenil. Teníamos todas entre 14 y 16 años. Cuando llegamos al hotel, una de las habitaciones era doble. Se hizo el reparto y una compañera tenía que dormir con él. Ya llevaba tiempo molestándola. Entre todas intentamos evitarlo e intentar que durmiera con un chico. Pero no sé cómo, me acabó tocando a mí dormir con él aquella noche. Había escuchado tantas historias de lo que pasaba en aquellos viajes, que no pude dormir toda la noche por miedo a que me tocara. Y ahora con la edad me pregunto: “cómo puede ser que en estos viajes, una de las habitaciones fuera doble y que le tocara a una alumna dormir con el profesor”.

Y ahora con la edad me pregunto: “cómo puede ser que en estos viajes, una de las habitaciones fuera doble y que le tocara a una alumna dormir con el profesor”.

¿Me podrías podrías decir qué situaciones de tu entorno laboral están normalizadas? O situaciones que, en un momento determinado, habías normalizado y ahora tienes otra lectura de la situación.

Está muy normalizado hacer bromas de carácter sexual y, cuando esto pasa entre alguien que decide como un director o un director de casting, te hace sentir incómoda porque no sabes dónde acaba la broma y empieza el acoso sexual. También está muy normalizado el contacto físico y la confianza y se abuso mucho de esto porque, aunque seamos personas que actuamos, no quiere decir que seamos personas desinhibidas y que nos parezca todo bien.

Está muy normalizado también que los hombres actores puedan tener todo tipos de cuerpos y que las mujeres actrices tengan que ser actrices y modelos. Y que todas las mujeres tengan que ser guapas y tengan que ir con tacones a escena y que haya muy pocas oportuniades para chicas que no pesan lo que un director de casting piensa que debería pesar.

¿Cuál crees que es el objetivo de las personas que acosan?

Yo pienso que el objetivo de los acosadores es ejercer este poder. Saber que pueden hacer y decirte cosas y que tú no puedes hacer nada porque estás en una posición inferior. Creo que hay algunos que ni tan solo se han planteado que esto es acoso. Y cuando son personas relativamente famosas, aún menos porque “ellos son así” y, por lo tanto, creen que tú no eres nadie para cuestionar que sus praxis no son correctas. Y creo que, o bien no se dan cuento porque han sido así toda su vida o bien disfrutan de este poder y de esta posición que les permite hacerlo sabiendo que no habrá ningún tipo de consecuencia.

¿Cómo ha reaccionado el entorno en estas situaciones?

Cuando era más joven estaba muy normalizado y, entre el entorno masculino, nunca me he sentido apoyada. Por ejemplo, el encargado de esta empresa, me dejó totalmente abandonada ante mi acosador. Cuando me quejé del compañero que me dijo que tenía ganas de hacer la escena de mi violación, nadie habló con él y nadie me hizo caso. Últimamente, como me he introducido más en el mundo del teatro social y de crítica, o quizás porque estoy más en el mundo del teatro familiar, he descubierto que es más amable y cuidadoso y he encontrado mucho apoyo femenino. He encontrado muchísimas actrices en la misma situación que yo, que han vivido situaciones parecidas a las mías y pensamos que es injusto que esto pase. No debería ser lo más normal. No es que yo haya tenido mala suerte y me haya pasado a mí, es que ¡nos pasa a todas”

Ahora que se está hablando más de estos temas, hace que muchas compañeras también lo cuenten y esto hace que te sientas menos sola y más comprendida. Y sientes que, entre todas, lo podremos cambiar. Por este motivo estoy hoy aquí.

¿Qué crees que debería pasar para que el acoso dejara de pasar?

En primer lugar, dejar de tener miedo y dejar de ser revictimizadas cuando nos quejamos o denunciamos estas situaciones. EN el momento que por fin alzamos la voz para quejar-nos y, además, sufrimos las consecuencias del juicio, se hace muy difícil. Pero es solamente quejándonos todas las que sufrimos estas situaciones, que paremos, nos quejemos y denunciemos, que empezarán a cambiar estas situaciones. Porque calladas no hacemos nada porque las situaciones de poder siguen porque los hombres se creen que tienen el poder y, si nadie les dice que esto no lo pueden hacer, lo seguirán haciendo. Y pienso que es lo que debemos hacer: “denunciar, denunciar y denunciar y no callar-nos”. Y los hombres también deberían participar de esta denuncia, aunque no sean ellos los acosadores. Si ven un caso de abuso deberían decirlo también. Que no tengamos que ser nosotras, las supervivientes, las que estemos siempre defendiéndonos. Cuando veas una situación injusta, ¡denúnciala! 

¿Cómo han afectado en tu vida estas experiencias?

A nivel profesional, todas estas malas experiencias me han hecho más desconfiada en relación a los castings, en productores… hago menos cástings que cuando empecé por miedo a sentirme juzgada y porque en muchos ya que se me mirarán y dirán: “esta actriz es demasiado gorda”.

Ya sé que me mirarán y dirán: “esta actriz es demasiado gorda”.

Sé que participando de este video me estoy complicando la vida laboral porque la gente preferirá una actriz florero que una actriz que se queje de las malas praxis. Pero yo soy una actriz activista que me he quejado y que a veces he perdido el trabajo por no aceptar ciertas situaciones o por decir que ciertas situaciones no son normales y que no se deberían permitir. 

Pero yo soy una actriz activista que me he quejado y que a veces he perdido el trabajo por no aceptar ciertas situaciones o por decir que ciertas situaciones no son normales y que no se deberían permitir. 

A nivel personal y psicológico he sufrido una depresión muy larga que empezó en el Aula de Teatre de Lleida i he arrastrado durante muchos años i que he tardado a explicar. Aunque amo mi trabajo y el teatro, todas estas situaciones no han ayudado nada. He sufrido con mis parejas, también. He tenido que trabajar muchos momentos en la intimidad porque, en general, no es que tenga un trauma pero me cuesta mucho intimar. Seguramente la persona que me ha acosado no es consciente de cómo sus acciones repercuten tanto en una persona. Pero yo llego a casa y lo arrastro.

Me ha hecho poner mucha distancia con la gente de mi alrededor, me ha hecho sentir menos integrada en grupos porque me siento incómoda y me hace desconfiar en general de todo el mundo. He tenido muchos problemas serios de autoestima y de alimentación por el tema del juicio corporal y de comentarios corporales. 

NO ES NORMAL…

NO ES NORMAL que el director te comente “que bien te queda el culo con este vestido”.

NO ES NORMAL que el profesor de teatro hable de tus pechos.

NO ES NORMAL que el profesor de teatro apague las luces para hacer un juego para lamerte de arriba a bajo.

NO ES NORMAL que un compañero aproveche que el público está mirando para refregarse contigo.

NO ES NORMAL que por ser mujer, tengas que ser una actriz guapísima y estar delgada y ser una modelo para trabajar en un personaje cualquiera.

NO ES NORMAL que los hombres puedan ser cómo quieran porque se les valorará por ser buenos actores y las actrices deben ser actrices y modelos.

NO ES NORMAL que el tu profesor de teatro se meta en lo que comes e insinúe que estás gorda.

NO ES NORMAL que saliendo de un ensayo, el director te haga comentarios de tu vida sexual.

NO ES NORMAL que un compañero disfrute de una escena en la que se supone que te tiene que violar.

 


Nómbralas cada día

Cada día deberíamos visibilizar y nombrar a mujeres que han quedado ocultas en la historia y en el presente, así cómo poder expresar cómo nos sentimos por ocupar un lugar en un mundo construido a la medida de un género al que no pertenecemos. En un mundo construido a la medida de los hombres, las mujeres hemos sido las otras -como decía Simone de Beauvoir- y, por consiguiente, nuestras experiencias no se han reflejado de la misma forma que se han tenido en cuenta las del género considerado central en la mayoría de sociedades: el masculino.⁠

Las mujeres hemos estado a lo largo de la historia intentando intentado encontrar nuestro sitio en un sistema que nos ha invisibilizado, silenciado, menospreciado, violado, matado… Hemos estado tanto tiempo mudas que ahora hemos llevado a la práctico la idea que propuso Mary Wollstonecraft, tomando el poder, no sobre los hombres, sino sobre nosotras mismas. Y lo hemos cogido con tanta fuerza para decir rotundamente que es imposible encajar en una sociedad construida sobre un cimiento patriarcal, que no nos tiene en cuenta, que ha pretendido justificar por todos los medios el poder sobre nosotras, que nos ha relegado a los ámbitos invisibles y nos ha hecho creer que no eran importantes para la vida.

Nadie duda de que estamos asistiendo a un despertar colectivo, en el que las estructuras patriarcales están temblando porque están viendo cómo las mujeres nos ponemos de pie para tomar la palabra, los espacios, las cámaras y los pinceles para transformar este cuento de arriba a bajo. Cada una aportará lo que quiera o pueda. Nuestra contribución a esta gran revolución feminista es cambiar el cuento nombrando, haciendo visibles, reconociendo la existencia de las mujeres -diversas y plurales- y sus contribuciones. ⁠

El feminismo nos está enseñado que el mundo puede ser un lugar justo y distinto a lo que ha sido hasta el día de hoy y nos ha dado las claves para entender y mirar el mundo de otra forma para cambiarlo. Porque, aunque nos la ocultaron, tenemos nuestra historia y la estamos recuperando para poder resignificar nuestro presente y nuestro futuro.

Las mujeres nos ponemos de pie y nos atrevemos a tomar la palabra, los espacios, las cámaras y los pinceles para cambiar este cuento de arriba a bajo.

Este proyecto surgió porque, cada vez que visitaba una población para conocer su pasado o cuando leía un libro de historia con mi hija, le tenía que recordar que las mujeres también estábamos, aunque no se nos nombrara en los paneles que recogían la historia de aquella ciudad o pueblo o se nos colocara en los apéndices de las páginas finales de cada tema.

La historiadora y escritora Gerda Lemer explicaba:

La historia ha sido escrita por hombres y esto ha hecho que las descripciones y las experiencias que se han valorado han sido las que han hecho ellos, dándole el nombre de Historia Universal. Y, en esta historia, solamente han sido incluidas como a ejemplo de excepcionalidad, algunas mujeres notables, destacando los roles que desempeñaban cercanos a los considerados masculinos.

Las mujeres hemos contribuido a construir todas las sociedades pero se nos ha invisibilizado. Sin embargo, el feminismo nos está enseñando a poner en duda la historia que nos han explicado gracias a gafas que corrigen la miopía machista de la historia.⁠

  • ¿Por qué las historias de hombres se han considerado historias para todo el mundo, incluso para las mujeres, mientras que las historias de mujeres eran exclusivamente para nosotras?
  • ¿Por qué hechos históricos que han señalado el machismo, la violencia contra las mujeres, la pobreza… fueron relegadas a historias para mujeres?⁠

La historia no es neutra porque se basa en una selección de datos del pasado con unos valores concretos y, éstos no han sido para nada feministas. Si lo hubieran sido, nos hubiéramos enterado de lo que hicieron las mujeres. Y no ha sido así. La mirada androcéntrica nos ha privado de este conocimiento. Por lo tanto, debemos ir a la búsqueda de la memoria histórica del papel que ha hecho más del 50% de la humanidad. No nos faltan ganas para reescribir nuestra historia.⁠ Y con estos objetivos nació este proyecto, para recuperar mujeres de todas las épocas históricas y conocer su contribución en la historia.

Hemos preparado este artículo para que descubras algunas de las protagonistas de Figuras ocultas, la historia invisible.

Maria Guàrdia trabajó como sastra en la villa de Besalú, justo antes de la llegada de la Peste negra de 1348, que afectó severamente la población de la villa. Se dedicaba al trato de cortes de ropa que sus clientas y clientes le entregaban para convertirlos en vestidos. Unas piezas de ropa que compraba previamente a comerciantes de tejidos, los draperos. La ropa se pasaba al patronaje y se hacía a medida, junto con los pedidos específicas de la clienta o el cliente.⁠ Su clientela mayoritariamente eran de Besalú  pero también había personas que provenían de los pueblos pequeños y masías del entorno rural de la villa, como Beuda, Maià, Sant Vicenç de Besalú o Crespià.

Margarita Bertand vivió en Girona (1334) desarrollando su profesión como apotecaria, preparando todo tipo de medicinas. Era una gran conocedora de especies y de elementos indispensables para la elaboración de preparados y de ungüentos, fármacos o alimentos para sanar personas. Para poder desarrollar este oficio, eran necesarios muchos conocimientos relacionados con los productos y su composición. ⁠

Se conoce que Margarita Bertrand mantuvo muchos contactos con diferentes profesionales de la ciudad y de otros lugares. Sobre todo destacan sus operaciones comerciales con profesionales del mundo de la medicina. Pero, sin duda, estableció sólidas relaciones con mercaderes que le proporcionaron las especies para poderlas vender en su obrador. Muchos de estos productos provenían de territorios lejanos y, gracias al desarrollo del comercio en época medieval, era posible disponer de éstos en la ciudad de Girona.⁠

Jauma Vilar fue una mercadera importante de la ciudad de Girona y sabemos que tuvo relaciones con el mundo mercantil del Reino de Valencia. Unas conexiones interesantes que Jauma trabajó y se convirtió en una figura referencial del tejido comercial ya que tenía una red de relaciones y una agenda de contratos considerables. Su capacidad para adaptarse a diferentes contextos y situaciones hicieron que adquiriera preponderancia social y política en la vida de Girona de principios del siglo XIV. ⁠


Assetjament sexual en el món de la interpretació

ENTREVISTA A MIREIA CASADO, ACTRIU

En el món del teatre y del cinema, tal com passa en altres àmbits laborals, les violències masclistes han estat molt normalitzades fins que moltes actrius han començat a trencar el silenci i a explicar les situacions d’assetjament i abusos sexuals que han patit i han dit “NO ÉS NORMAL”. Feia temps que volíem mostrar l’entrevista completa que li vam fer a la Mireia per tal que coneguéssiu tot el que ens va explicar.

He trobat moltes actrius en la mateixa situació que jo, que han viscut situacions semblants a les meves i pensem que no és just que això passi. No hauria de ser normal.

No és que jo hagi tingut mala sort i que només m’hagi passat a mi. Ens passa a totes!

Ens pots explicar quin tipus de violència masclista has viscut en el món del teatre?

He patit molts tipus d’assetjament:  aguantar comentaris sobre el meu físic, s’han posat sobre el meu pes -com si això pogués influir en el meu personatge- i alguns companys han tingut actituds clarament abusives i masclistes. Per exemple, una vegada vaig haver de fer una escena delicada, en concret, era una escena de violació i, poc abans de sortir a escena em va dir que “que ja tenia ganes de fer la nostra escena de la violació”. Això em va crear un moment molt tens i difícil aquell dia.

En un altra ocasió, en una empresa d’espectacles, un dels col·laboradors, regidors aprofitava per refregar-se amb mi quan tenia el públic al davant i no podia defensar-me. Quan li vaig dir amb l’encarregat, em va contestar que parlés amb ell, com si fos tan fàcil parlar amb el teu assetjador. Vaig deixar la feina perquè el director no va fer res i els comentaris masclistes eren constants. A part, jo cobrava la meitat que el meu company masculí fent les mateixes hores i em van arribar a dir que ell cobrava el doble perquè ell era imprescindible i jo no. Cosa que si miraves els comentaris de l’espectacle, jo estava millor valorada pel públic. Però en aquella empresa manaven els homes.

I aquestes són només algunes perquè en muntatges bastant famosos que us sorprendríeu, jo i moltes actrius hem hagut d’aguantar molts comentaris molt fora de lloc sobre la nostra vida sexual inclús insinuacions per part de directors o de companys que, com que són més famosos que tu o més importants que tu, te les aguantes. I NO ÉS NORMAL.

Ens pots explicar alguna situació que vas viure quan estudiaves teatre?

Quan vaig començar a estudiar a l’Aula Muncipal de Teatre de Lleida, un dels professors -que va acabar essent el director de l’aula- era clarament un abusador. Cometia abús de poder i abús sexual amb noies menors d’edat. Utilitzava jocs per fer contacte innecessari amb les alumnes: llepar-nos, donar-nos petons, xiuxiuejos a les orelles, comentaris sexuals fora de lloc… amb noies de 14, 15, 16 anys.

 

En en el meu cas no hi va haver abús sexual però sí abús de poder i aquella experiència m’ha afectat bastant la resta de la meva vida. Ell ha estat denunciat fa relativament poc i un dels seus companys tampoc, però nosaltres no oblidarem els mals anys que vam passar a l’aula i que vam aguantar, encara no sé per què.

Quan vaig començar a estudiar a l’Aula Muncipal de Teatre de Lleida, un dels professors -que va acabar essent el director de l’aula- era clarament un abusador. 

Una de les situacions més violentes va ser quan havíem de fer un viatge amb la companyia juvenil. Teníem totes entre 14 i 16 anys. Quan vam arribar a l’hotel una de les habitacions era doble. Es van fer els repartiments i ell clarament volia dormir amb una de les meves companyes. Ja portava temps molestant-la. Entre totes vam intentar evitar-ho i fer que dormís amb un noi. No sé com em va acabar tocant a mi dormir amb ell en un llit doble. Havia sentit tantes històries del que passava en aquests viatges que, un cop vaig ser a l’habitació, no vaig poder dormir en tota la nit vigilant que no em fotés mà. I ara amb l’edat em pregunto: “com pot ser que en aquests viatges, una de les habitacions fos una doble i que li toqués a una alumna dormir amb el professor”.

I ara amb l’edat em pregunto: “com pot ser que en aquests viatges, una de les habitacions fos una doble i que li toqués a una alumna dormir amb el professor”.

Em podries dir quins situacions del teu entorn laboral estan normalitzades. O coses que, en un moment havies normalitzat i que ara tens una altra lectura de la situació.

Està molt normalitzat fer bromes de caire sexual i quan això passa entre algú que decideix com un director o un director de càsting, et fa sentir incòmode perquè no saps on acaba la broma i comença l’assetjament sexual. També està molt normalitzat el contacte físic i la confiança i se n’abusa molt d’això perquè, que siguem persones que actuem, no vol dir que siguem les persones més deshinibides del món i que ens sembli bé tot.

Està molt normalitzat que els homes actors puguin ser de tots els cossos possibles i que les dones actrius hagin de ser actrius i models. I que totes les dones siguin guapes i que totes les dones vagin amb talons a escena i hi hagi molt poques oportunitats per noies que no pesen el que un director de càsting pensa que hauria de pesar.

Quin creus que és l’objectiu de les persones que assetgen?

Jo penso que l’objectiu els assetjadors és exercir aquest poder. Saber que poden fer i dir-te aquestes coses i que tu no pots dir res perquè estàs en una posició inferior. Crec que fins i tot alguns ni tan sols s’han plantejat que això és assetjament. I quan són persones relativament famoses encara menys s’ho plantegen perquè “ell és així” i, per tant, tu no ets ningú per qüestionar que les seves praxis siguin correcte. I jo crec que, o be no se n’adonen perquè han sigut així tota la vida o bé gaudeixen d’aquest poder i d’aquesta posició que els hi permet fer-ho sabent que no hi haurà cap tipus de conseqüència.

Com ha reaccionat el teu entorn en aquestes situacions?

Quan era més jove estava molt normalitzat y, entre l’entorn masculí, no m’he sentit mai recolzada. Per exemple, l’encarregat d’aquesta empresa, em va deixar totalment abandonada davant el meu assetjador. Quan em vaig queixar del meu company que va dir que tenia ganes de l’escena de la violació, ningú va parlar amb ell i ningú em va fer cas. Últimament, com que m’he posat més en teatre social i de crítica o potser perquè estic més en el món del teatre familiar, he descobert que és més amable i més curós i he trobat molt recolzament femení. He trobat moltíssimes actrius en la mateixa situació que jo, que han viscut moltes situacions semblants a la meva i pensem que és injust que això passi. No hauria de ser el més normal. No és que jo hagi tingut mala sort i que m’hagi passat a mi, és que ens passa a totes!

Ara que s’està parlant més d’aquests temes, fa que moltes companyes també ho expliquin i això fa que et sentis menys sola i més compresa. I sents que entre totes potser ho podrem canviar. Per això estic avui aquí. 

Què creus que hauria de passar perquè l’assetjament deixés de passar?

En primer lloc, deixar de tenir por i deixar de ser revictimitzades quan ens queixem o denunciem aquestes situacions. En el moment que per fi alcem la veu per queixar-nos i, a més a més, patim totes les conseqüències que patim, de judici, es fa molt més difícil. Però és només queixant-nos totes les que patim aquestes situacions, que parem, ens queixem i denunciem, que començarem a canviar aquestes coses. Perquè callades no fem res perquè les situacions de poder segueixen, perquè els homes que es creuen amb poder i són i si ningú els hi diu que això no ho poden fer, ho seguiran fent. I jo penso que el que hem de fer és: “denunciar, denunciar i denunciar i no callar-nos”. I els homes també haurien de participar d’aquesta denúncia, encara que no siguin ells els assetjadors, si veuen un cas d’abús ho haurien de dir també. Que no haguem de ser nosaltres, les supervivents, les que estiguem sempre defensant-nos. Quan vegis una situació injusta, denuncia-la! 

Com han afectat a la teva vida totes aquestes experiències?

A nivell professional, totes aquestes males experiències m’han fet més desconfiada en relació als càstings, en productores, faig molts menys càstings que quan vaig començar per sentir-me menys jutjada i perquè en molts ja sé que em miraran i diran: “aquesta actrius és massa grassa”.

Ja sé que em miraran i diran: “aquesta actrius és massa grassa”. 

Per exemple, sé que participant d’aquest vídeo m’estic complicant la vida laboral perquè la gent preferirà una actriu florero que una actriu que es queixi de les males praxis. Però jo soc una actriu activista que m’he queixat i que a vegades he perdut la feina per no acceptar certes situacions o per dir que certes situacions no són normals i que no s’haurien de permetre i tindré menys oportunitats laborals.

Però jo soc una actriu activista que m’he queixat i que a vegades he perdut la feina per no acceptar certes situacions o per dir que certes situacions no són normals i que no s’haurien de permetre. 

A nivell personal i psicològic he patit una depressió molt llarga que va començar a l’aula de teatre i l’he arrossegat molts anys i, tot i que estimo la meva feina i el teatre, totes aquestes situacions no han ajudat gens. M’ha fet patir amb les meves parelles, també.Amb la meva parella he hagut de treballar molt alguns moments en la intimitat perquè, en general, no és que tingui un trauma però depèn de quines situacions he viscut, em costa molt intimar amb la meva parella. Segurament la meva persona que m’ha assetjat ni tan sols és conscient de com les seves accions repercuteix tant en mi. Però després jo arribo a casa i ho arrossego. I m’ha portat molts mals moments fins que m’he atrevit a parlar-ne.

M’ha fet posar molta distància amb la gent del meu voltant, m’ha fet sentir poc integrada en grups perquè em sento incòmode i em fa desconfiar en general de tothom. He tingut molts problemes seriosos d’autoestima i d’alimentació pel tema de judici corporal i de comentaris corporals.

NO ÉS NORMAL…

NO ÉS NORMAL que el director et comenti “que bé et queda el cul amb aquest vestit”.

NO ÉS NORMAL que el teu professor de teatre parli dels teus pits.

NO ÉS NORMAL que el professor de teatre apagui els llums per jugar a un joc on et lleparà de dalt a baix.

NO ÉS NORMAL que un company aprofiti que el públic està mirant per refregar-se amb tu.

NO ÉS NORMAL que per ser dona hagis de ser guapíssima i estar prima i ser una model per poder treballar en un personatge qualsevol.

NO ÉS NORMAL que els homes puguin ser com vulguin perquè només se’ls valorarà per ser bons actors i les noies han de ser actrius i models.

NO ÉS NORMAL que el teu professor de teatre es fiqui amb el que menges i insinuï que estàs grassa.

NO ÉS NORMAL que sortint d’un assaig, el director et faci comentaris sobre la teva vida sexual.

NO ÉS NORMAL que un company gaudeixi d’una escena en la que se suposa que t’ha de violar.

 


Estudiante del curso "Cambia el cuento"

El proyecto Cambia el Cuento, me ha ayudado para ver en lo más cotidiano, el origen y perpetuación de los hábitos y mensajes que más nos dañan hoy en día con respecto al machismo, y a aquellas cosas que pasamos por alto, acompañamos y naturalizamos.

 


Itziar, estudiante del curso Cambia el cuento

La formación que proponen desde Cambia el cuento, me parece de lo más interesante y bien trabajado que me he encontrado en mucho tiempo. Bien desgranado, explicado, estudiado y presentado. Me siento afortunada de habérmelo encontrado en el camino, y satisfecha de estar participando de ella.

 


Estudiante del curso Cambia el cuento

El proyecto Cambia el Cuento, me ha ayudado para ver en lo más cotidiano, el origen y perpetuación de los hábitos y mensajes que más nos dañan hoy en día con respecto al machismo, y a aquellas cosas que pasamos por alto, acompañamos y naturalizamos.